Reflexiones

Un momento por la paz


No logro entender mucho lo del conflicto en Siria.

Soy muy consciente de que hay zonas de ese país donde  se está padeciendo lo inimaginable.

Sin lugar a dudas su territorio ocupa un lugar estratégico muy importante.

Jamás habremos de saber los verdaderos intereses de los que están participando del conflicto en el momento actual.

Lo único que tengo claro es que lo menos importante es la población siria.

No olvido “las  armas químicas” de Sadam que justificaban la invasión a aquel país. Dichas armas no solamente nunca aparecieron sino que se supo todo había sido una patraña ya que lo que, verdaderamente, importaba era invadir aquel país.

No defiendo ni acuso ya que, como digo al comienzo, no logro entender mucho el conflicto.

No deja de llamarme la atención el hecho de que, luego de reconquistar  la ciudad, se utilicen “armas químicas” sobre dicha ciudad.

Tal vez sea un detalle que no merece ser tenido en cuenta aunque resulte  repudiable.

Todo hace que se mire con atención y preocupación lo que allí está sucediendo.

Y lo que sucede debe despertar nuestra necesidad de tener un momento por la paz.

Podemos no entender algunas actitudes que, parecería, no hacen otra cosa que alardear de bravura y fuerza.

Parecería algunas potencias se han auto titulado como “gendarmes universales” y no pueden quedar al margen de conflicto alguno.

Es una oportunidad para demostrar su potencialidad y su determinación.

Tener un momento para la paz es confiar en que lo de cada uno es un grano de arena importante e imprescindible para que impere la paz.

El sufrido pueblo así lo necesita.

Cada uno de los pobladores de ese lugar lo necesita.

Un momento para la paz es sentir que lo que allá sucede no nos resulta indiferente.

Es tener, a lo largo del día, un momento para la paz.

Es ofrecer, por la paz, cualquiera de los muchos momentos de nuestro día.

Tener un algo de paciencia con alguien es un momento para la paz.

Realizar con alegría alguna tarea que debemos hacer es un momento para la paz.

Brindar lo mejor de nosotros a nuestro próximo es un momento para la paz.

Tener un gesto de cercanía para con alguien es tener un momento para la paz.

Necesario se hace que prime la cordura y el sentido común.

Necesario se hace la honestidad y la sensatez.

No importan los nombres de los involucrados ni los arrebatos belicistas de quien sea.

Lo importante es que el pueblo sirio no puede verse envuelto en un conflicto en su tierra sin que sean tenidos en cuenta.

No debería existir ningún interés que se haga primar sobre el de los habitantes del lugar.

No cuesta mucho tener un momento por la paz.

Es un momento de solidaridad con el deseo del fin de un conflicto demasiado prolongado y con incontables víctimas inocentes.

Un conflicto donde mujeres y niños son las principales y abundantes víctimas.

Un conflicto que dejará huellas imborrables en muchísimos.

Por ello, tan sólo, un momento por la paz.

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