Reflexiones

Atrás ha quedado


Se termina el año.

El calendario está agonizando.

Está boqueando sus últimas horas del 2016.

Mañana ya estaremos inaugurando un nuevo año.

Será una inauguración sin cámaras, fotos, autoridades y cortes de cinta.

Será una inauguración con estallidos de petardos y luces artificiales.

Será una inauguración donde muchas cosas habrán de prolongarse y habrán situaciones llenas de novedad.

Atrás habrán quedado situaciones políticas y económicas.

Atrás han quedado pedidos de informes e interpelaciones.

Atrás han quedado aumentos y las justificaciones respectivas.

Atrás habrán quedado las situaciones climáticas que tanto han dado que hablar a lo largo del año.

Atrás quedan casas por construir y estructuras por recuperar.

Atrás ha quedado un año que se ha llevado a diversos personajes de distintas ramas del quehacer de la humanidad.

Atrás han quedado conflictos que se prolongan desde hace ya mucho tiempo y va dejando incontables víctimas.

Atrás ha quedado la crisis de los inmigrantes en diversos lugares del mundo y las dificultades que ello ha creado.

Nadie puede dudar que este año ha aportado la trágica visión de fundamentalistas encerrados en su violencia y sus víctimas desprevenidas.

El año nos ha regalado  rostros a los que hemos podido conocer.

Pero, por sobre todas las cosas, nos ha regalado un sin número de oportunidades que hemos enfrentado de una forma o de otra.

También han quedado atrás situaciones donde, lo  reconocemos, hemos actuado equivocadamente como, también, las que actuamos con acierto.

Mucha cosa ha quedado en el año que está concluyendo.

Situaciones que nos dejan un extraño sabor y situaciones que nos hacen sonreír de puro disfrute.

Hemos conocido un algo más de nosotros mismos y tal cosa siempre es buena.

No podemos dejar de reconocer que, en las páginas de nuestra historia, hemos tenido un rol protagónico.

Nuestra historia, plena de acontecimientos y seres ajenos a nosotros, nos tiene como protagonistas y ello es inevitable.

Por ello, al cerrar este año, debemos mirar lo que ha sido este año pero, fundamentalmente, el cómo hemos vivido las situaciones con las que nos hemos encontrado.

Debemos mirarnos para descubrir si hemos logrado crecer como personas.

Debemos mirarnos para intentar descubrir esas realidades que nos han ayudado a ser mejores como seres humanos.

¿Hemos descubierto que necesitamos de los demás?

¿Hemos aprendido que la verdad no es una postura dogmática sino una búsqueda constante?

¿Nos hemos podido sentir útiles porque intentando ser útiles a los demás?

Atrás ha quedado el año y ya estamos prontos para asistir a la inauguración del 2017.

Que podamos tener la suerte de poder encontrar un tiempo para estar con nosotros y mirarnos para saber si debemos cambiar mucho o continuar con nuestros constantes intentos para ilusionarnos con un FELIZ AÑO NUEVO  

Volver