Reflexiones

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No temas


En estos tiempos donde la pandemia nos pide especial atención, la Palabra de Dios irrumpe en nuestras vidas ayudándonos a preparar Navidad.

Hoy irrumpe en nuestras vidas con un “No  temas”

Nos pide y recomienda debemos cuidarnos porque somos responsables de los demás pero a su vez nos alienta haciéndonos conscientes de la presencia de Dios junto a nosotros.

Una presencia que anima y reconforta.

Su “No temas” está muy lejos de ser un reproche puesto que es una voz de aliento y confianza que nos debe llenar de confianza.

Su cercanía nos hace sentir a flor de piel su voz alentadora desde ese “No temas” que nos llena de fortaleza y audacia.

Porque nunca debemos acostumbrarnos a la acción de Dios en nuestras vidas.

Porque nunca podemos aceptar como lógico que Dios quiera contar con nosotros.

Porque no podemos sentirnos dignos de que Dios necesite de nosotros.

Por eso, ante lo constante de Dios en nosotros, “No temas”

Jamás nos pide más allá de nuestras posibilidades.

Siempre nos está solicitando actuar desde nosotros.

Por ello: “No temas”

Hoy, pronunciando nuestro nombre y mirándonos a los ojos, nos reitera el “No temas”

No temas debas siempre estarme buscando.

No temas no conformarte con lo que has logrado en tu relación para conmigo.

No temas no refugiarte en las seguridades de un templo para encontrarme.

No temas salir a la intemperie para  buscarme. Siempre me encontrarás en alguna vereda.

No temas reconocerme en quienes te buscan por una ayuda. Me verás y sonreiremos aunque los demás solamente vean que se abusan de tu bondad.

No temas darte sin esperar a cambio. Aprenderás más de lo que brindas.

No temas equivocarte. Permanentemente encontrarás mi misericordia.

No temas cometer errores. Deberás aprender de ellos para ser mejor persona.

No temas acudir a mí. Siempre estaré disponible para ayudarte a que te ayudes.

No temas sentir que abusan de tu servicialidad. Estaré junto a vos para que lo hagas con una sonrisa y con amor.

No temas no ser entendido y cuestionado por tu vivencia cristiana. Nada puede ser más gratificante que ser coherente con lo que crees.

No temas vivir un cristianismo que te hace distinto a la mayoría. No eres mejor ni peor simplemente debes saberte bendecido de poder entender la propuesta de Jesús de esta manera que, para muchos, es incomprensible.

Desde toda la Palabra Dios nos dice a cada uno de nosotros:

Nunca te habré de dejar solo.

Siempre estaré brindándote la ayuda de María para que puedas vivir a Jesús.

Siempre estaré acompañándote para que tus  acciones sean tu mejor prédica.

Siempre estaré reconfortándote para que no bajes los brazos o te desanimes.

Siempre estaré muy junto a vos para que nada te llene de temor.

Siempre te acompañaré en todas tus acciones para que puedas gustar la felicidad de intentar ser coherente.

Siempre estaré observándote para enjugar tus lágrimas cuando las incomprensiones y las críticas las hagan brotar en vos.

Siempre estaré con vos para que tus sueños puedan ser cumplidos y puedas disfrutar la oportunidad de saberte especial.

Siempre estaré  mirándote a los ojos para que brote de tu vida un gracias.

Siempre estaré dándote una nueva oportunidad para que demuestres el amor que vives.

Porque te amo, porque confío en ti, porque quiero contar con vos, porque te necesito para prolongar el Reino: “No temas”

 

 

 

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